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Entrevista a Ramon Sanabria, por A. Petschen


CX- Parece que en general, hemos superado una etapa de arquitecturas de escaparate ¿en qué momento se encuentra la arquitectura?

Da para mucho esta pregunta. Es verdad que se ha acabado una época, una época muy difícil para la arquitectura, para los arquitectos y para la sociedad en general. Para la arquitectura porque se ha basado en hacer artefactos en las ciudades que la mayor parte de ellos no han tenido en cuenta el entorno, no han tenido en cuenta el lugar ni las personas; estos artefactos muchas veces han estado llenos de incontinencias formales que nada tenían que ver con lo que tenían alrededor, y esto ha dado además una imagen del arquitecto distorsionada, yo no me he sentido en ningún momento representado por estas arquitecturas.

El momento de crisis que hemos vivido puede ir muy bien a la arquitectura, para que no se entiendan estas arquitecturas del despilfarro como un modelo a seguir. Volver a los términos disciplinares es lo que ahora corresponde. Hemos pasado esta etapa, que no está del todo pasada ya que esa arquitectura ahora está instalada en los países emergentes, pero, en nuestros ámbitos más cercanos, estas arquitecturas ya no tienen ningún peso específico ni ningún lugar donde posicionarse.

CX- ¿Cómo ha variado la imagen del arquitecto en la sociedad en estos años?

El cambio ha sido enorme. Os explicaré una anécdota: cuando yo termino y me voy a colegiar, me enseñan el edificio, y la sensación que tengo es que entro a formar parte de un club exclusivo. El primer encargo de envergadura que recibo es de la Diputación de Huesca. El Presidente de la Diputación y yo cada semana comíamos juntos, viajamos a Paris para conocer a Antonio Saura, le encargamos una pintura que quedo maravillosa. Una relación entre arquitecto y cliente excelente, lo diseñamos todo, escogimos la vajilla, la cristalería, …. De esto a la actualidad que vas a una reunión con otras 30 personas, en la que hablas y casi nadie te escucha porque ellos lo hacen todo y saben de todo….Ha variado totalmente. Se ha perdido, y esto es importante, una clara relación de confianza. Ello ha introducido lo que podríamos llamar “elementos intermedios” entre la propiedad y el arquitecto. Muchos que de alguna manera entorpecen, complican, burocratizan el proceso, y la facilidad que antes teníamos Por otro lado, cuando acabé la carrera era el arquitecto número cinco mil más o menos, ahora debemos ser ….50.000. La cantidad, es otro factor que ha influido absolutamente en el desarrollo de esta profesión, son otros tiempos, han cambiado muchísimas cosas; soy arquitecto desde hace 40 años y no se parece en nada lo que estoy haciendo en estos momentos con lo que hacía cuando terminé los estudios.

Los arquitectos no hemos sido conscientes del cambio hasta que ha sido inevitable: ya no tiene vuelta atrás. A los arquitectos nos ha gustado meternos en nuestro proyecto; lo más importante para nosotros, por la formación que tenemos, son los proyectos y las obras y, hemos olvidado un poco el mundo. Esto nos ha ido muy mal, lo que pienso es que se habría tenido que hacer hace años, es montar “Arquitecturías”, es decir, agrupaciones de arquitectos que pudieran asumir encargos más potentes; agrupaciones lógicas por los tiempos que iban a venir. Esto no se hizo y nos hemos quedado cada uno en nuestro rinconcito con nuestras historias, nuestras pequeñas obras, sobretodo en Catalunya, en Madrid hay despachos más potentes. Hemos seguido nuestra tradición de hacer sólo cosas en Catalunya, no salir fuera,…y esto nos ha llevado a que con una gran cantidad de arquitectos se ha colapsado el sistema. Evidentemente es culpa nuestra, somos los culpables de no hacer la previsión de futuro que deberíamos haber hecho. La cuestión es tan grave que hoy en las escuelas de arquitectura hay tantos estudiantes como arquitectos en ejercicio.

CX- Entre sus obras podemos destacar una comisaría para la Policía Autonómica, un edificio situado en el aeropuerto de Barcelona, las facultades de Enología y Química de la Universidad Rovira i Virgili, la construcción de un hospital……¿qué opina de la especialización de los estudios de arquitectura?

Precisamente voy a hacer en mayo una conferencia en la ETSAB sobre Arquitectura y Música. Me la encargan porque he hecho muchos auditorios. Creo que es una conferencia que va muy a propósito de la pregunta porque en ella intento explicar que después de hacer muchos auditorios, el que mejor salió fue el primero: donde han grabado discos la Deutsche Grammophon, donde los músicos están encantados, donde el público escucha mejor las orquestas sinfónicas,…Y el primero es el que menos sabía, pero el que más me informé y el que más me impliqué. Esto me ha pasado con los auditorios, con las escuelas, con los aeropuertos, con los hospitales, … no es que el arquitecto tenga que saber de todo, es que cuando tiene que hacer algo tiene que ser lo suficiente lúcido, responsable, serio y con oficio para implicarse y buscar los conocimientos y las personas que sean necesarias y, ponerlo todo en orden. Yo creo que el arquitecto con la formación que nosotros hemos recibido es bueno para la sociedad porque un especialista soluciona un problema, en cambio el arquitecto lo que hace no sólo es solucionar ese problema que le piden sino, además, pensar en otro tipo de soluciones para ese caso. Pongo un ejemplo, las clínicas y hospitales solucionan un problema a los enfermos, está clarísimo, pero además, tal como va la sociedad, cada vez se usan más para hacer controles, diagnósticos, etc. y por lo tanto hay gente sana que acude a los hospitales, mucha gente sana, casi tanta como enferma, y por lo tanto, no se puede hacer el mismo hospital  ahora que hace 20 50 años. Esto el arquitecto lo sabe y promueve por tanto un determinado tipo de arquitectura hospitalaria. En la Dexeus fue la primera vez que lo hicimos: la Dexeus es una clínica privada que tiene un gran espacio público que se puede recorrer y demás, no sólo está pensada para los enfermos. El arquitecto está acostumbrado a trabajar con ecuaciones de múltiples incógnitas, piensa en muchas cosas alrededor del problema y esto le hace promover y provocar aportaciones e innovaciones constantes.

CX- Las pondera y las valora una más que otra

Eso es. Y de alguna forma establece mecanismos de innovación. Por eso me gusta no ser especialista porque el especialista normalmente va dirigido a un tema, es evidente que la arquitectura requiere de especialistas, claro que sí, pero, que haya alguien siempre que esté pensando en la globalidad es muy importante. Mi carrera profesional es un claro ejemplo porque he hecho tipologías de todo tipo y esto es posible, y además, con despachos relativamente pequeños.

CX- Internacionalmente se valora la formación y el conocimiento extenso de los arquitectos españoles ¿la nueva formación del arquitecto puede cambiar esa apreciación?

Creo que hemos sido una rara avis porque hemos logrado una alta calidad arquitectónica hecha con unos medios increíblemente reducidos: el arquitecto español tiene esa habilidad. Cualquier estudio como el nuestro en EEUU tendría 100 trabajadores como mínimo. Haciendo auditorios, hospitales, aeropuertos, ..…es inconcebible que estudios tan pequeños sean capaces de hacerlo y sobretodo con tanta calidad. También es verdad que durante unos años no ha habido unas normas tan estrictas que incidieran en el diseño; en Estados Unidos es increíble la cantidad de normativas que debes cumplir para hacer cualquier cosa y, se necesita de muchos especialistas que las conozcan muy bien. Aquí, durante muchos años no ha sido así. Esto nos ha salvado también. Esta escasez de controles y normas ha permitido una arquitectura menos condicionada. Ahora es muy frecuente que hagas un proyecto y lo manden a chequear a una ingeniería que te encuentra multitud de desacuerdos, se ha complicado y burocratizado el proceso. Lo más difícil siempre es hacer simple la complejidad, y eso el arquitecto lo sabe hacer.

Decía Alejandro de La Sota que “el arquitecto da liebre por gato”. En este sentido, si hay un mayor número de arquitectos sabrán hacer otras cosas: Con la actitud que tiene el arquitecto las nuevas generaciones lograrán solucionar muchísimos problemas de todo tipo. Pongo un ejemplo: cuando hablo del “confort” de la ciudad de Barcelona, no hablo de grandes actuaciones urbanísticas, hablo de bordillos, de papeleras, de pavimentos,…tiene un confort urbano que no tienen otras ciudades y que es gracias a los arquitectos. No ha surgido por generación espontánea. Los arquitectos harán otras cosas en el futuro pero las sabrán hacer bien: hacen sencilla la complejidad, están preparados para ello.. Y ponen orden donde no lo hay.

CX- ¿Barcelona sigue siendo un referente en el mundo por su arquitectura y su urbanismo?

Algo ya he dicho antes. Barcelona tuvo una época fantástica desde el año 80 hasta la época postolímpica, y allí se forjó una imagen de ciudad, y diré más, un lenguaje específico del espacio público tanto es así que si vas a Rosario, Argentina, puedes ver un pedazo de Barcelona en algunas plazas, y así ocurre en muchos lugares del mundo. Aquí en el 80 se produce algo importante como fue la creación de un lenguaje sobre el espacio público. Esto que todavía existe y que puede simplificarse en la imagen del confort que antes te decía, logró que una serie de arquitectos jóvenes, , empezaran a tener trabajo. Comenzó con la venida de la democracia, hacia los 80. El urbanismo, los espacios públicos y la arquitectura tiene una imagen que la produce la ciudad de Barcelona. De esta imagen se ha vivido muchos años, esto pasa, haces una cosa bien y durante años hay unas inercias a las que algunos gobiernos municipales se han acomodado y/o puesto en crisis, pero la verdad es que no han intentado ir más allá. Esta es una imagen que no hemos de olvidar nunca, decía Sainz de Oiza que como en el remo, en la arquitectura para ir para adelante hay que mirar atrás. En estos momentos todo está lleno de dudas, no se sabe muy bien hacia dónde hay que ir. Creo que es un modelo que debe seguir evolucionando sobre lo ya hecho.

CX- La arquitectura está muy ligada al lugar en el que se encuentra pero también al tiempo. Dijo Eduardo Chillida “No se debe olvidar que futuro y pasado son contemporáneos” ¿Cómo cree que se interpretará el lugar en el futuro? ¿Qué se ha de tener en cuenta antes de realizar una obra?

El lugar y el tiempo son muy importantes. Cada arquitectura está ubicada en un tiempo, …pero también en un lugar: cada lugar también determina una arquitectura. Diría que la arquitectura, la buena arquitectura no es intercambiable, es decir, que la arquitectura es para un lugar y para un tiempo concreto no la podemos trasladar y poner en otro sitio: ya no sería arquitectura, sería otra cosa.

Os pongo un ejemplo próximo, el CCCB de Albert Viaplana y Helio Piñon, para mi uno de los mejores proyectos que hay en Barcelona, no es trasladable a cualquier otro patio de cualquier otro convento español; tiene que tener las cosas que sólo este edificio puede tener: el lugar donde se encuentra. En otro sitio, ese edificio no tendría sentido. Al lado de este edificio está el MACBA de Richard Meier; probablemente este se podría trasladar de lugar, de hecho es lo que ha hecho siempre: ese tipo de edificios en diferentes lugares, se reconocen como una firma, igual que Ghery o Zaha Hadid, ellos ponen su lenguaje en el lugar. El CCCB pone un lenguaje para ese lugar. La buena arquitectura está ligada al lugar. Eso no quiere decir tampoco que sólo haya una arquitectura para un lugar. El pasado y el futuro, volviendo a Chillida, habla del tiempo, el tiempo es muy importante en Arquitectura. Las distancias en la sociedad actual ya no se miden en kilómetros sino en tiempos. La aceleración es mala para la Arquitectura.

CX- Hace unos años un grupo de arquitectos, entre los que se encuentra, decidió fundar una asociación que llamó AxA. Usted es vicepresidente de la actual junta ¿Por qué y para qué nació AxA? ¿Cuáles son sus objetivos para el futuro?

Arquitectos por la Arquitectura viene de antiguo, tras la olimpiada vimos que las condiciones de nuestro trabajo comenzaban a cambiar, cuando los políticos empezaron a decir que ya no toca la arquitectura, que ahora es el turno de las personas, ¡cómo si no fuera lo mismo!,. En ese momento se empezaron a establecer distancias con el promotor, con el cliente, por problemas de confianza. Es entonces cuando una serie de arquitectos hicimos un manifiesto por la Arquitectura. Era el año 98 estábamos descontentos con los concursos que aquí se implantan, no como en Francia para elevar el nivel de la arquitectura, sino para incluirnos en el sistema de servicios o suministros, no hay una reglamentación estricta para nosotros y de allí surgen muchos males. El jurado no cuenta o no hay, etc. Este estado de cosas hizo que nos siguiéramos reuniendo periódicamente hasta que hace 4 años necesitamos de alguien que se pusiera delante de una posible asociación, alguien, con currículum profesional y docente indiscutible, que tuviera  tiempo y sin despacho.  Escogimos a Ignasi Paricio como Presidente; yo como estuve desde el principio me nombraron vicepresidente y todavía lo soy. Actualmente Lluis Domenech es el presidente. Lo importante son las acciones: buscar el marco para que se pueda ejercer la profesión con dignidad. No se buscaban prebendas del pasado sino tener los medios para poder seguir trabajando con dignidad. La iniciamos los mayores y se han incorporado jóvenes arquitectos. Somos unos 160, y casi el 90% tiene despacho profesional. Llegamos donde podemos. Nos implicamos a veces en debates urbanos, a veces nos reunimos con empresas paramunicipales que organizan concursos e intentamos conseguir mejorar las condiciones. Por ejemplo en la redacción de la Ley de la Arquitectura que está próxima a salir, hemos tenido un representante durante su redacción. Hacemos sesiones en el Ateneu, visitas culturales, socialmente significativas. La Asociación no tiene ánimo de lucro. Estamos en un proceso de transición de los mayores a los jóvenes, entre abuelos y nietos.

CX- La primera obra en la que trabajamos juntos, la Casa Casadevall en Vallvidrera, podríamos decir fue la primera gran obra de Constructora Xedex. ¿Cómo recuerda ese trabajo?

Lo recuerdo magnífico creo que Xedex es una buena constructora y lástima después de la casa Casadevall, no haber hecho más obras con vosotros: creo que sois unos buenos constructores. Nunca más hice una vivienda unifamiliar, después de la Casa Casadevall decidí no hacer ninguna más pero, un tipo me retó. Yo le dije que me pusiera en un papel lo que quería y que me lo pensaría. Hizo un escrito interesantísimo: “No me gustan los zócalos, no me gustan los recuerdos de Calatayud, odio las barandillas, me gustan las formas puras: pirámides, esferas,…, sólo quiero un material para mi casa, me gustan los suelos de hierro,”….así. Un desafío, y le hice el proyecto pero, llegó el día que no nos entendimos………y renuncié. Nunca más he vuelto a hacer una vivienda unifamiliar.

Tengo muy buen recuerdo de XEDEX y de Pascual, el Jefe de Obra. Muy serio, buscando soluciones, entendiendo los problemas que teníamos. De la Casa Casadevall lo bueno fuisteis vosotros y lo malo las indecisiones de la propiedad.

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  • Constructora Xedex, S.A., es una empresa fundada el 2 de julio de 1986, dedicada a todo tipo de obras de edificación.

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